En la industria alimentaria, especialmente en la producción de aceites refinados como el de soja o girasol, la desparafinación (winterization) es una etapa crítica que determina no solo la claridad visual del producto final, sino también su digestibilidad y estabilidad térmica. Un mal control de los parámetros técnicos puede llevar a cristales de parafina mal separados, pérdida de rendimiento y quejas de clientes.
La literatura técnica y casos reales muestran que una velocidad de enfriamiento demasiado rápida (>1.5°C/min) genera cristales pequeños y densos que se retienen en el aceite, dificultando su filtración. Por otro lado, una velocidad muy lenta (<0.3°C/min) prolonga el ciclo de procesamiento sin mejorar significativamente la separación. La optimización ideal está entre 0.5–1.0°C/min, lo cual permite formar cristales más grandes y uniformes, facilitando la decantación y filtración.
Por ejemplo, una planta de aceite de girasol en Argentina reportó un aumento del 18% en la claridad del producto tras ajustar la velocidad de enfriamiento desde 1.8°C/min a 0.7°C/min, reduciendo además el tiempo de proceso en un 12%.
La agitación juega un papel dual: ayuda a distribuir uniformemente el calor durante el enfriamiento, pero si es excesiva (>100 rpm), rompe los cristales formados, disminuyendo la eficiencia de separación. Estudios de campo indican que para aceites vegetales con alto contenido de parafinas (como el aceite de soja), una agitación moderada entre 40–60 rpm produce resultados óptimos.
Un caso práctico en una fábrica mexicana mostró que al reducir la agitación de 120 rpm a 50 rpm durante la etapa de cristalización, el porcentaje de parafina removida aumentó de 72% a 86%, con menor consumo energético y menos obstrucciones en los filtros.
El aceite de soja requiere temperaturas más bajas (-10°C a -15°C) y tiempos de cristalización más largos (8–12 horas) debido a su mayor contenido de ácidos grasos saturados. En cambio, el aceite de girasol necesita menos tiempo y temperatura más alta (-5°C a -10°C), ya que sus parafinas son más fáciles de separar.
Esto demuestra que una estrategia "una talla para todos" no funciona. Los ingenieros deben realizar pruebas piloto con cada tipo de aceite antes de escalar la producción.
¿Tienes problemas con la claridad o eficiencia de tu proceso de desparafinación? Nuestro equipo técnico puede ayudarte a auditar tus parámetros actuales y sugerir ajustes basados en datos reales de producción.