En tu labor como técnico o responsable de producción en la industria oleaginosa, entender cómo mejorar la calidad del aceite comestible a través del proceso de descerado es clave para aumentar la transparencia y la digestibilidad del producto final. Este artículo técnico aporta una guía precisa para diagnosticar y subsanar problemas comunes que afectan la eficiencia del descerado, potenciando la estabilidad operativa y la calidad organoléptica y funcional del aceite.
El proceso de descerado, o inviernoización, se basa en la cristalización selectiva de ceras a bajas temperaturas, que permite su separación y remoción, logrando una notable reducción del punto de turbidez del aceite. Minimizar el contenido residual de ceras no solo mejora la claridad visual, sino que incrementa la capacidad de absorción y digestibilidad por parte del organismo.
La tasa de enfriamiento es uno de los parámetros más influyentes: valores recomendados oscilan entre 0,5 °C/min y 1,5 °C/min, este rango posibilita una formación controlada de cristales uniformes, evitando la formación de agregados demasiado grandes o micelas finas que dificulten la separación.
Adicionalmente, la intensidad del agitado y la proporción de disolvente (frecuentemente etanol o acetona) modulan la dinámica de nucleación y crecimiento cristalino. Por ejemplo, un agitado entre 150 y 300 rpm equilibra la mezcla sin fragmentar excesivamente las estructuras cristalinas, mientras que una relación de solvente-aceite en torno a 15-25% facilita la solubilización y extracción eficaz de ceras.
Los aceites de soja y girasol poseen composiciones lipídicas y perfiles de ceras que condicionan su comportamiento en inviernoización:
Durante la producción, podrías enfrentar desafíos tales como:
Para eliminar estas inconsistencias, te sugerimos:
En tu planta, puedes llevar a cabo verificaciones rutinarias que incluyen la medición del índice de turbidez, análisis de ceras residuales y balances de masa para evitar desviaciones.
Una empresa de procesamiento ubicada en Sudamérica implementó un reajuste del enfriamiento pasando de 2 °C/min a 0,8 °C/min. La reducción en rapidez permitió cristalización homogénea, disminuyendo las ceras en aceite final en un 35%, y reduciendo las pérdidas a menos del 0,3%. La adopción de agitadores variables (180-250 rpm) complementó la mejora.
Este caso subraya la importancia de la vigilancia y ajuste preciso basado en datos, para mantener estándares óptimos a lo largo del tiempo.
| Parámetro | Rango para Soja | Rango para Girasol |
|---|---|---|
| Velocidad de enfriamiento (°C/min) | 0,5 – 0,8 | 1,0 – 1,5 |
| Agitación (rpm) | 150 – 250 | 180 – 300 |
| Proporción solvente (%) | 15 – 20 | 20 – 25 |
Si te surgen dudas o te enfrentas a retos específicos en la implementación del proceso de inviernoización, te invitamos a dejar un comentario abajo o enviarnos un mensaje privado para recibir asesoría personalizada.