El descerado es un paso crítico en la purificación del aceite de palma, impactando directamente en la calidad final y la eficiencia económica de la producción. En la industria oleaginosa, elegir el método óptimo de descerado puede definir la competitividad del producto, especialmente para empresas de tamaño mediano y pequeño. A continuación, se analizan y comparan cuatro métodos predominantes: el método convencional, solvente, surfactante y el proceso combinado de desgomado y desacidificación, con foco en sus principios técnicos, consumo energético, inversión en equipos y eficiencia en la recuperación de ceras.
El método convencional basado en el enfriamiento y la cristalización permite la separación física de las ceras. Es ampliamente usado por su sencillez y menor inversión inicial, adecuado para plantas con capacidad inferior a 10 toneladas por hora. No obstante, presenta un alto consumo energético para mantener temperaturas bajas, rondando entre -5°C y 10°C durante varias horas.
El método con solventes90-95% de ceras). Sin embargo, requiere equipo especializado para la recuperación de solventes y controles ambientales estrictos, elevando la inversión y costos operacionales.
El uso de surfactantes representa una innovación que facilita la dispersión de ceras sin necesidad de enfriamiento extremo, reduciendo la energía consumida hasta en un 30%. Este procedimiento es más ecológico, pero aún en fase de optimización para escalas industriales grandes.
Finalmente, el proceso combinado de desgomado y desacidificación
| Método | Consumo Energético (kWh/ton) | Inversión Inicial (USD/ton/h) | Recuperación de Ceras (%) | Impacto Ambiental |
|---|---|---|---|---|
| Convencional | 50 – 70 | 30,000 – 50,000 | 70 – 80 | Moderado |
| Solvente | 40 – 60 | 50,000 – 80,000 | 90 – 95 | Alto (manejo solventes) |
| Surfactante | 35 – 50 | 40,000 – 65,000 | 75 – 85 | Bajo |
| Desgomado + Desacidificación | 45 – 65 | 60,000 – 100,000 | 80 – 90 | Moderado |
Por ejemplo, una planta con capacidad de 8 toneladas/h optó por el método convencional, logrando una recuperación de ceras del 75% y una mejora consistente en la estabilidad del aceite. Las inversiones iniciales fueron bajas, pero los costos eléctricos representaron hasta un 18% del coste de producción total.
En contraste, una empresa mediana (20 toneladas/h) aplicó el método combinado de desgomado y desacidificación, aumentando su recuperación de ceras al 88% y mejorando la pureza final sin incremento significativo del consumo energético. Este enfoque permitió reducir reprocesos, pieza clave en el mercado premium de aceites alimentarios.